2 de junio de 2006
En las horas de la noche

En estas horas luminosas de la madrugada los espíritus y las musas campan a sus anchas sobre los tejados de la aldea... Horas propicias para escribir, para escuchar el piano sublime de Tete Montoliú, y también, por qué no, para empezar con este diario postmoderno que es un blog("moderno" por el uso de la técnica y "post" porque se publica).

Tantas cosas se pueden decir a estas horas... y tantas estupideces, sobre todo, amparado por el silencio y el anonimato... Pero de todo esto ya habrá tiempo. Se ventea en el aire el aroma de un verano aún por estrenar. Y un verano siempre es un verano, aunque algunos no tengamos vacaciones propiamente dichas. Habrá mucho que ver y mucho que escribir sentado en mi tejado. O eso espero, al menos.
 
Devanado por Escritor en el Tejado a las 3:01 p. m. ¤ ¤ Enlace a este post ¤ Menéame


2 Apostillas:


  • Blogger Marcela Sofía siguió este hilo el día 3/6/06 03:28 y dijo:

    Hay muchas horas propicias para hacer laguna actividad placentera: leer, reír, conversar, contemplar...
    Me gustó tu texto. Saludos.

     
  • Blogger Marcela Sofía siguió este hilo el día 3/6/06 03:28 y dijo:

    Jejeje, perdón, en lugar de "laguna", era "alguna".