26 de enero de 2007

Sociología invernal

El Provencio nevadoEsta mañana al despertar he notado que por la ventana entraba un extraño resplandor blanco.

"O ha nevado o hay un ovni ahí fuera", he pensado.

Al final era nieve. Lo siento porque pensaba forrarme mandando las fotos de los extraterrestres a Cuarto Milenio. Otra vez será.

A pesar de mi inicial decepción, hay que decir que me gusta la nieve. Mucho. Después de comprobar que nos habíamos quedado incomunicados por carretera y, de paso, que hoy no tendría que trabajar, he disfrutado como un crío paseando por el pueblo, bajo la mirada reprobadora de las vecinas parapetadas detrás de las ventanas (hoy no han salido ni a comprar el pan).

De paso he hecho un descubrimiento sociológico: la nieve aumenta el sentimiento fraternal y la tendencia gregaria del ser humano.

¿Que cómo he llegado a esa conclusión? Fácil: ¿dónde creen que hemos acabado pasando la mañana todos los desoficiados? En el bar. A las once de la mañana estábamos allí, en nutrida concurrencia, el médico, la boticaria, un concejal, el cura, una cuadrilla de albañiles, dos transportistas, un par de madres con sus hijos y varios agricultores. Ya me dirán cuándo se ha visto eso.

Espero que para mañana caiga por lo menos otro palmo de nieve.

Por cierto, empiezo a sospechar de una conspiración cósmica: la foto con la que ilustro este post la tomé el 26 de enero de 2005... hace precisa y exactamente dos años. A lo mejor va a resultar que sí puedo forrarme en Cuarto Milenio.

21 de enero de 2007

Facilidades de envío

Te llegará cuando les venga en ganaCuando uno vive en La Aldea del Arce, apartado de la civilización, es inevitable tener que utilizar habitualmente los servicios de empresas de venta a distancia. Teniendo en cuenta que el sector comercial en el pueblo se reduce a la botica, la ferretería, la carnicería-droguería y el estanco-ultramarinos, ya me dirán si no cómo se surte uno de libros o material de oficina.

De estas compras me encargo yo personalmente, porque para ciertas cosas no me gusta delegar en Sigfried, y por eso no le puedo echar a él la culpa de lo que les voy a relatar a continuación.

Normalmente estas cosas las hago por Internet. Y en los formularios de compra habitualmente uno se encuentra, aparte de la forma de pago (siempre "en el momento de la entrega", que uno es desconfiado por naturaleza) otra opción que reza "forma de envío". Ahí es donde siempre pico como el perfecto imbécil que soy.

Sí, sí, soy tonto, porque en lugar del entrañable, venerable y previsible servicio de Correos, suelo elegir -a cambio de un coste extra- la opción de envío por mensajería, que te venden con el pretexto de la mayor rapidez y la supuesta "comodidad". Te ponen un formulario, todo elegante, en el que piden que "señale otros datos de interés tales como la hora preferida de entrega". Y ya les digo, soy tan estúpido que siempre me lo creo.

Luego pasan cosas tan pintorescas como que, en mitad de la verbena del patrón (todo el pueblo endomingado) llegue un mensajero con su furgoneta y su uniforme preguntándole por ti a la multitud enardecida.

Para evitar la repetición de la jugada, el último pedido lo hice por teléfono y me encargué, con perversa insistencia, de que a la operadora le quedara clara la hora en la que iba a estar esperando el paquete.

"No se preocupe -dijo la muy arpía-. Nuestro servicio de mensajería se lo entrega a la hora que más le convenga".

Hasta que unos días después te sacan de la ducha a las ocho de la mañana, con un concierto de timbrazos que te hace temer un incendio o catástrofe similar, y te encuentras con el repartidor de la empresa X.

- Tiene un paquete, son 93,46 €, ¿me echa una firmita?

- Oiga, ¿no le dijeron que esto me lo tenían que entregar de 4 a 6 de la tarde?

- Sí, pero es que en la ruta que llevamos nos viene mejor pasar por aquí a esta hora.

- Pues mire usted, a esta hora no tengo encima más que veinte euros y un bonobús de Valencia, porque yo iba a ir a la Caja de Ahorros esta mañana para pagar el envío esta tarde.

- Es que no le puedo hacer la entrega si no me hace efectivo el pago.

- Entonces tendrá que volver mañana.

Esa misma tarde (de 4 a 6) te suena el móvil:

- Buenas tardes, le llamamos de la empresa X para confirmar un envío que no ha recogido hoy.

- Efectivamente, porque no vinieron a la hora acordada.

- Es que en la ruta que llevamos (etc.)

- Entonces dígale a su repartidor que le espero el lunes a la misma hora de hoy.

Lo que no le dije es que pienso intentar hacerme, para el lunes a primera hora, con un billete de 500 €... a ver si en la ruta que llevan y a esa hora le viene bien devolverme el cambio exacto de los 93'46 €.

Porque yo también ofrezco el servicio de "facilidades de pago"... no te jode.

18 de enero de 2007

Laus Pigritiae

EN ROMAN PALADINO: “ELOGIO DE LA PEREZA”

Por El Escritor en El Tejado


Con diversas y sabrosas ilustraciones

y prólogo de Orgasmo de Rotterdam

Apvd La Rueca

MMVII


“Nos deleita y sorprende nuestro amigo el Escritor con este elogio de la pereza, para cuyo título se inspira en el por mal nombre llamado Elogio de la Locura escrito por mi hermano Erasmo. Digo por mal nombre porque la traducción más veraz a la lengua castellana de su Laus Stultitiae sería Elogio de la Estupidez. Estas cosas pasan cuando se contrata a traductores de segunda.

Argumenta nuestro autor que, de no ser por este mal llamado vicio de la pereza, que nos empuja a discurrir formas cada vez más avanzadas para trabajar cada vez menos, seguiríamos en las cavernas como nuestros requeteancestros, sin ninguna de las comodidades de las que goza el mundo civilizado.

Y aunque dichas razones choquen con todos los postulados de la teología, no debe andar desencaminado el autor, dado que el demonio Belphegor, que ilustra la portada de aquesta obra, se considera a la vez, paradójicamente, causante de la pereza y de inducir a la gente a realizar descubrimientos.

Lean, pues, ilustres lectores, sin remolonear o emperezar, la inspirada obra que dicho escritor nos ofrece, y disfrútenla sin fatigarse en demasía.”



¡Oh tú, la denostada
la calumniada pereza
madre del humano ingenio
y de las ciencias abuela!

¿En la noche de los tiempos
por qué se inventó la rueda?
¿no fue porque cargar pesos
o andar nos daba pereza?
¿No se inventó la escritura
por simple y pura pereza,
por no tener que aprender
diez mil datos “de cabeza”?

Por idénticos motivos
se inventaron las escuelas,
que soportar todo el día
a los hijos ¡da pereza!
Por razones perezosas
avanzan todas las ciencias
(como aquello que llamaban
descomposición de fuerzas).

Máquinas, fábricas, coches…
todo lo que llaman técnica
no es sino un elaborado
ejercicio de pereza.
¿Y qué decir de esos trastos
que hacen tareas domésticas?
Que lavar, planchar, fregar…
¡nos provoca una pereza!

Otrosí: “Fundas polares”
una genial ocurrencia
de uno al que hacerse la cama
daba matinal pereza.
Sólo un hallazgo calculo
que no fue de la pereza
fruto, sino precursor:
¡El logro de la cerveza!

Y si acabo aquí estos versos
no es por falta de ideas.
Como pueden suponer:
Escribir me da pereza.

13 de enero de 2007

Bono

Mis queridos lectores: me llena de orgullo y satisfacción (como dice el Rey) el haber recibido, tras un mes de ausencia, tan inmediatas y gratas visitas, así que intentaré cumplir con mi despropósito. Como dicen los toreros: "Va por uhtedeh".

Y además, por una vez y sin que sirva de precedente (otra frase hecha, ¡cómo estamos!) hoy voy a hablar bien de un político... ¡socialista!


Lo cierto es que este post me lo han dado hecho. Ha sido esta mañana, viendo, mientras desayunaba, una entrevista a José Bono en Antena 3. El entrevistador era Ramón Arangüena, conocido por las preguntas con las que enbroma a los invitados. Bono, como no podía ser menos, estaba contestando con su habitual dejparpajo. Pero lo mejor de la entrevista ha sido el diálogo que reproduzco a continuación:

Arangüena: Señor Bono, se dice que durante sus tiempos de presidente de Castilla-La Mancha nunca salía usted de casa sin dos cosas: El cepillo de dientes y un fotógrafo.

Bono: Eso no es cierto... A veces olvidaba el cepillo de dientes.

Con lo que ha dejado a Ramón Arangüena "plantao", como dicen en mi pueblo.

Aunque suene a tópico, una de las virtudes que más agradezco en una persona es el sentido del humor. Encontrar hoy en día un político que no carezca de ese sentido (entre otros) es de por sí una proeza. Pero encontrar un político que además de tener sentido del humor sepa reírse de sí mismo... ¡eso es más difícil que encontrar una mujer en la cama de Boris Izaguirre!

Bono, cuando comenzó su carrera política debió haber parafraseado a Nerón: ¡¡Qué gran humorista muere conmigo!!

En cualquier caso, creo que todos agradeceríamos más intervenciones de este estilo, en lugar del triste circo al que los congéneres de D. José nos tienen acostumbrados. ¿No les parece?

12 de enero de 2007

Des-Propósito

Propósitos de año nuevo, como las promesas electorales, no se cumplen


Para Año Nuevo sólo había hecho un propósito...

¿Adivinan?

Sí, era "Publicar todos los días un post nuevo en La Rueca".

Pero esto es lo que hay.

¡Qué poca fuerza de voluntad!

A veces no sé cómo me soporto.

8 de diciembre de 2006

Canonización fulminante

Alegoría de la Constitución de 1812
No me explico el poco interés que parece haber suscitado mi anterior artículo (este). ¡Con lo que me curré el plagio!

Aunque… sí. Quizá estas ausencias se deban a que mis lectores habituales se han ido de puente. Claramente porque no han leído mi diatriba contra dicha práctica, que si no de qué…

Lo que no saben es que este ha sido el puente de la “Inmaculada Constitución”… o al menos así lo ha dicho esta tarde la locutora de Punto Radio en el resumen informativo de las 20:00.

Que sí, se lo juro, lo ha dicho como se lo estoy contando.

Aunque últimamente la pobre constitución, de todo menos inmaculada.

6 de diciembre de 2006

Las nuevas cañadas de la Mesta

BeeeeeeAntiguamente millones de ovejas recorrían media España cada año en busca de mejor clima. Después se inventó la estabulación masiva y la trashumancia cayó en desuso.

Al menos eso fue lo que me explicaron en el colegio.

Sin embargo, circulando esta tarde por la autovía Madrid-Valencia, me he dado cuenta de que la trashumancia sigue vigente: en cuanto tienen un rato libre (puentes, los llaman), millones de cabezas de ganado siguen recorriendo media España en busca de mejor clima.

Sin embargo, mientras que la trashumancia de los tiempos de la Mesta era un invento realmente útil para la economía pecuaria yo me pregunto si el ganado actual se ha percatado de lo perjudicado que sale de sus nuevos tráfagos por las nuevas cañadas.

Permítanme que me una a D. Luis de Góngora y Argote, aquel a quien Quevedo le untaba los versos con tocino (que no es un mal invento, creo yo), y proclame solemnemente, ante quien se va de puente:

¡Ande yo caliente
y ríase la gente!


Váyanse todos de casa
con el coche hasta los topes
reventando los motores
por llegar pronto a la playa
que yo me quedo en mi cama
a pasar esto del “puente”
¡Y ríase la gente!

Coman por las autovías
como pastan los rebaños
mientras les sacan los cuartos,
que yo pasaré estos días
arrimado a las parrillas
de las matanzas recientes
¡Y ríase la gente!

Cuando estén hasta los cuernos
de atascos y retenciones
yo estaré entre mis colchones
o al calor de mi brasero
Descansar es lo que quiero
y no ir “donde va Vicente”
¡Y ríase la gente!

Gasten muy enhorabuena
del otoño los ahorros
haciéndoles el agosto
a hosteleros y hosteleras
No me agrada esa manera
de hacer verano el diciembre
¡Y ríase la gente!

Pasen de vuelta del mar
volando por la autopista
y alégrenle así la vista
a las lentes del radar.
Más prefiero yo pasear
de la mañana al relente
¡Y ríase la gente!

Pues son tan locos de atar
que por tres días de asueto
vuelven peor que se fueron
con tal de “desconectar”
Desconecte por holgar
yo el “móvil” insolente
¡Y ríase la gente!

10 de noviembre de 2006

Ustedes dirán

Esto irá para largo
Me prometí a mí mismo no volver a hablar en La Rueca de política hasta que ésta me diera alguna alegría. Quizá ese sea uno de los motivos por los que publico tan poco últimamente: entre el Duce ZP imponiendo candidatos, vendiendo trozos de España a cambio de sangre y tratando de silenciar jueces; los jesuitas del Monasterio de Loyola acogiendo conversaciones con terroristas; la Eco-menestra Narbona pretendiendo que volvamos a la guarricie medieval; los políticos del tripartito tratando de emular a sus paisanos de “Tricicle” con sus payasadas; Piqué tratando de hacer desaparecer el castellano de cataluña; y los más diversos ediles de todo signo político enriqueciéndose a costa de las necesidades de vivienda del españolito hipotecado de a pie… ustedes me dirán, qué panorama.

Por fin hoy, en la prensa, aparecía un político diciendo algo sensato. Se trata del inefable José Bono, que respecto a la huelga de hambre del asesino De Juana Chaos ha declarado «ahora que amenaza con matarse en huelga de hambre, la pena es que no lo hubiese hecho antes de matar a 25 inocentes».

Lo que me resulta curioso es que dichas declaraciones, que a las nueve de la mañana de hoy aparecían en portada de los tres diarios que consulto cotidianamente, cuatro horas después han desaparecido incluso de los titulares del día, pasando de golpe al archivo. ¿Casualidad? No me sean ingenuos.

En fin, el pitote gubernamental que acabo de exponer me lleva a una reflexión: ¿Alguien se ha parado a pensar en lo falsa que es nuestra democracia?

No dudo que algunos, al leer mi pregunta, me habrán dicho inmediatamente: ¡Fascista! Pero como no tengo por costumbre hablar a humo de pajas, les argumento seguidamente mi afirmación, así que les ruego que sean tan amables de leer mi razonamiento, y ustedes dirán si tengo razón o no.

1. Según el DRAE, la democracia es: 1. Doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno. 2. Predominio del pueblo en el gobierno político de un Estado.

2. Con nuestro sistema, el pueblo puede intervenir exclusivamente ejerciendo su voto cada cuatro años respecto a los distintos gobiernos (central, autonómico, local). Acabadas las elecciones, el poder real, efectivo, de intervención política de los ciudadanos es nulo.

3. Una vez celebradas las elecciones los partidos políticos pactan entre sí como les viene en gana, sin consultar a sus respectivos votantes (por ejemplo, unos votantes del PSC estarán al favor del tripartito y otros en contra… ¿en qué porcentaje? Ni se sabe, ni se quiere, ni se puede). De esta manera se consigue que en lugar de gobernar el candidato elegido por una mayoría, se puedan repartir el pastel entre varias minorías. En ese sentido es más democrático el sistema de primera y segunda vuelta.

4. Formado por fin el gobierno, con o sin mayoría, en coalición o en solitario, el partido o partidos que lo detentan ejercen el poder mediante una férrea disciplina interna en la que no se deja lugar a discrepancias (díganme que sentido tiene mantener a más de 300 diputados, si ya se sabe de antemano lo que va a votar cada uno) y mediante un control de los medios de comunicación estatales y los afines a su ideología.

5. Si el pueblo está descontento por la forma en que gobiernan sus “elegidos”, viendo que no se ajusta a lo que antes de las elecciones se les prometió, no les queda otra que aguantarse hasta las próximas elecciones.

6. En caso de haber voces discrepantes con el sistema establecido se les tacha inmediatamente de antidemócratas, fascistas, retrógrados, reaccionarios, etc.

7. En conclusión, lo que llamamos democracia no es sino una forma maquillada y light de dictadura, en la cual, ciertamente, el dictador puede ser derrocado cada cuatro años, pero que durante ese intervalo tiene al pueblo con las manos atadas (y bien atadas, como dijo el otro), manteniendo el poder con independencia de si lo gestiona mal o bien.

Por tanto, y volviendo a la proposición 1, díganme: ¿Es realmente nuestro sistema político favorable a la participación efectiva del pueblo en el gobierno? ¿Predomina la opinión del pueblo en el gobierno político? La única respuesta honrada y lógica es: No.

¿Hay soluciones a este problema? Yo no tengo fórmulas mágicas, pero humildemente, desde mi tejado, propongo tres medidas para convertir nuestro sistema político en una democracia más real (no digo ya auténtica absolutamente, porque eso es una utopía).

En primer lugar la eliminación fulminante de la llamada “disciplina de partido”, de forma que se deje libertad de decisión a cada uno de nuestros diputados y senadores y concejales según sus propias ideas (que sin duda serán habitualmente afines a su partido, pero no siempre se identificarán con las ideas de “la cabeza”). Lo contrario muestra una profunda desconfianza y una mala conciencia en el poder ejecutivo, temeroso de que sus propuestas no sean capaces de convencer ni a sus propios compañeros o de que su eventual incompetencia les arroje de su poltrona antes de tiempo.

En segundo lugar establecer un sistema periódico (anual, por ejemplo) de consulta electoral que, a forma de referendum, permita a los ciudadanos interrumpir una legislatura y forzar unas nuevas elecciones (y déjense de esas inanes encuestas de “intención de voto” con las que de vez en cuando nos adornan los telediarios).

En tercer lugar, inculcar en los ciudadanos desde su más tierna infancia y por todos los medios el convencimiento de que el derecho a votar es más bien un deber de votar (eso sí es "educación para la ciudadanía", y no el bochornoso espectáculo de unas elecciones con casi un 50% de abstención).

Con este sistema al gobierno de turno, sea del “color” que sea, no le quedaría más remedio que cumplir su programa (por el que fue elegido) y procurar gobernar con habilidad, sabiendo que sólo así podrían mantenerse en el poder y sabiendo también que sus errores, actualmente impunes durante un periodo determinado, (un periodo en el que la memoria de los votantes suele diluirse) se pagarían a corto plazo.

¡Hala! A ver quién es el guapo que me dice ahora que mi propuesta no es el rien va plus de la democracia.

3 de noviembre de 2006

Vuelta a Hogwarts

¡¡¡Slytherin!!!
Este fin de semana el claustro de Hogwarts se vuelve a reunir -¡por fin!- en Los Palancares.

La verdad es que ya os echaba de menos a todos, aunque las rutinas semanales, los jaleos laborales y los agobios puntuales no le dejan a uno mucho tiempo para la nostalgia.

Pero ya sabéis que, aunque no os escriba, ni os llame, ni dé señal alguna de vida (yo soy así) siempre sois un gran apoyo, un buen recuerdo, un motivo de esperanza para seguir trabajando, aunque sea en esta perdida aldea del arce, este mundo de muggles que tan poco tiene que ver con nuestro mundo mágico. En apariencia.

Después de todo, la magia está allí donde nosotros queramos.

28 de octubre de 2006

Yankee Go Home

Cómo me revienta este bichoDesde anoche y durante toda la mañana los niños de mi pueblo, cargados de calabazas dentudas, están aporreando mi puerta y tratando de fundir el timbre para soltarme eso de "¡Truco o trato!" Por supuesto, Sigfried tiene orden de hacer oídos sordos.

Lo siento mucho, pero en mi casa se celebra a Todos los Santos y se conmemora a Todos los Fieles Difuntos, como hicieran ya mis bisabuelos. Además, cuando uno lleva toda la mañana estudiando el neopositivismo del Círculo de Viena no está para según qué cosas.

Si por lo menos vinieran a representar el Tenorio...

11 de octubre de 2006

De este agua no beberé

¡Yo que juré que nunca en mi televisor aparecería esa academia de éxitos prefabricados!

¡Yo que dediqué mis más encendidas soflamas a favor de los cantantes tradicionales!

¡Yo que ponía como chupa de dómine a quienes, cual borregos, se apasionaban por las venturas y desventuras de bisbales y poyeyas!

Yo, en suma, que dije “De esta agua no beberé” y “Este cura no es mi padre”.

(Por si algún lector es poco perspicaz o se acaba de levantar de beatífica siesta, me estoy refiriendo a Operación Triunfo)

Pues bien, se ve que los productores conocían de mi inquina hacia su criatura televisiva y, refrán por refrán, dijeron: “¿No quieres caldo?... Toma tres tazas”.

Porque resulta que el otro día me informaron de que en la edición de este año habría una concursante conquense; es decir, paisana. Y claro, uno tiene que hacer patria (primera taza).

Pero es que para más INRI, la concursante en cuestión es conocida mía, y la verdad es que canta muy bien (segunda taza).

Y, lógicamente, no sólo seguiré el programa con interés sino que, por amistad y patriotismo, haré campaña activa a su favor, incluyendo -vaya por Dios- publicidad por Internet del programa que tando denigré (tercera taza).

Así que, por una vez, y sin que sirva de precedente:


Se llama Cristina Esteban. Es conquense. Tiene 16 años. Estudia guitarra y canto en el Conservatorio Provincial de Música. Estudia en el I.E.S. Pedro Mercedes, participa en la Parroquia de Ntra. Sra. de La Paz y canta en el Coro de la Catedral.

¡¡¡Y va a ganar Operación Triunfo!!! ¡¡¡Ánimo, Cristina, que tú vales más que todos, guapa!!! ¡¡¡Viva Cuenca, su catedral y sus jóvenes!!! ¡¡¡Todos con Cristina!!!

(y ahora péguenme si quieren)

9 de octubre de 2006

Psicofonías Cibernéticas

Como te descuides tu pantalla acaba asíComo último capítulo -por el momento- de mi serie de artículos sobre “internetología” (y es que también me salen enganchados, como las cerezas), quiero manifestar mi profunda indignación -estoy seguro que compartida por mis lectores- por la invasión a la que nos tiene sometida la publicidad en internet.

En los comienzos de la red, se insertaba publicidad en las páginas web. Sin más, al estilo tradicional. Textos y links (vínculos) que desde la página que estabas visitando intentaban convencerte para llevarte a negocios o compras más o menos relacionadas con el tema del que se tratara.

Más adelante se inventaron aquello de los banners, que eran como los vínculos de antes pero con imágenes y texto en movimiento. A veces flotaban sobre el texto de la página, lo que los hacía bastante incómodos.

Viendo que los usuarios no sólo no compraban ni el palo de una escoba, sino que en la medida de lo posible no volvían a la página en cuestión, los publicistas se sacaron de la manga los pop-up; que eran como los banners pero se abrían por encima de la página visitada. Eran bastante difíciles de cazar cuando uno los perseguía con el puntero del ratón; pero al fin uno, ayudado de diversos programas ad hoc conseguía eliminarlos.

Y de repente los ingeniosos programadores rizaron el rizo y se inventaron los pop-up independientes y sonoros, que se abren a traición, en una página independiente, y sin relación alguna con lo que en ese momento estás haciendo.

Este tipo de publicidad no sólo es sumamente molesta, sino que provoca situaciones tan surrealistas como la siguiente:

Estás leyendo el último artículo de Juan Manuel de Prada mientras escuchas la cantiga 159 de Alfonso X el Sabio:

“Non sofre Santa Maria de seeren perdidosos
os que as sas romarias son de fazer desejosos.

E dest' oyd' un miragre de que vos quero falar,
que mostrou Santa Maria, per com' eu oý contar,
a us romeus que foron a Rocamador orar
como mui bõos crischãos, simplement' e omildosos…”

Y de repente te salta, sin saber de dónde, la Paulina Rubio cantando:

“Ni una sola palabra
ni gestos ni miradas apasionadas
ni rastro de los besos que antes me dabas”

Lo que, mezclado con la música medieval suena como un coro de demonios. Y cuando uno se pregunta si su ordenador no estará poseído y empieza a buscar en Google el número de un exorcista, se abre en pantalla completa un anuncio de tonos para el teléfono móvil.

No sé ustedes, pero yo preferiría lo de la posesión diabólica. Sería la solución más sencilla. Porque por más agua bendita que le echo al ordenador, no creo que vaya a conseguir que los pop-up dejen de atosigarme.

6 de octubre de 2006

El más listo del cementerio

Alegría, alegría, alegría…Arriesgándome a parecer lo que en mi tierra llaman un “cansino”, sigo contándoles mis peripecias por estos mundos de internet. Como habrán podido notar soy un curioso infatigable, y la más nimia de mis actividades provoca en mi intelecto un irrefrenable ansia de saber. Afortunadamente, ahí está internet para saciarla.

Ayer por la mañana estaba trasplantando unos esquejes de alegría. La alegría es una planta de hojas brillantes y flores rosadas, muy vistosa y de gran crecimiento (la pueden ver en la imagen de arriba). Creo que en mi pueblo todas las casas tienen alguna alegrando rincones soleados y rellanos de escalera. Pues bien, gracias a la wikipedia he descubierto que su nombre científico es “impatiens balsamina”.

Después de comer me tomé, como de costumbre, una taza de “té de risca”, infusión digestiva que se prepara con las hojas de una hierba muy abundante en la sierra,Qué rico que estási bien difícil de recolectar, que me recomendó una vieja curandera de Valtablado de Beteta. Me pongo a investigar y encuentro una página donde varios médicos me informan sobre la “jasonia glutinosa” y sus numerosas propiedades medicinales. De paso también les dejo una foto.

Y, ya en la siesta, mientras releo “La Tabla de Flandes” de Arturo Pérez-Reverte, llama mi atención la muletilla que uno de los protagonistas utiliza cuando va a lanzar, al ajedrez, un jaque mortal de necesidad: “A Pénjamo con dos haches”, dice el ajedrecista. Nueva búsqueda y… voilá, resulta que Pénjamo es un municipio del estado de Guanajuato (México).

Definitivamente, con esto de internet voy a conseguir ser, cuando me muera, el más listo del cementerio. ¡Qué barbaridad!

5 de octubre de 2006

Como las Cerezas

Menudo empachoLlevo una semana enganchado al ordenador. No he comido. No he dormido. No he escrito en el blog. No me he cambiado de ropa. No he salido a comprar tabaco (para eso está Sigfried)…

¿Que a qué se debe esto? Pues verán, yo entré el jueves pasado en Google para buscar información sobre una película del nuevo hiperrealismo kazakistaní, y como una cosa lleva a la otra y en internet toda la información está entrelazada (de ahí lo de llamarla “red”), en este tiempo ya me he convertido en un experto en cine asiático, elaboración de la copra, gachas a la antigua, urbanismo nómada y geología subabisal. Y es que las páginas web son como las cerezas: coges una y se enganchan otras tres.

No sé a ustedes, pero a mí me parece impresionante. Todo está en internet. Absolutamente todo (fíjense, estoy incluso yo). O sea, introduces en el motor de búsqueda “Agujeros Para Canutos”… ¡y hasta eso te da resultado! Es muy fuerte.

Como a Kant el estudio de la moral, este hecho me suscita tres preguntas: ¿Quién introduce toda esa información? ¿Dónde se almacena? ¿La capacidad de internet tiene algún límite?

No hace falta que me respondan. Estoy seguro de que encontraré la respuesta en Google.

28 de septiembre de 2006

Ingeniosos Hijosdalgo

En esto nos hemos quedado con el centenario
Tras mi última pataleta decidí cambiar de aires para sosegar mis ánimos. Pero como, tras las vacaciones estivales, el peculio anda algo mermado, decidí hacerlo en tierras cercanas; así que encargué a mi fiel mayordomo Sigfried que me preparara un viaje aceptable por las provincias limítrofes.

Sigfried, que es muy apañado, se puso a buscar por Internet posibles destinos y alojamientos mientras yo repasaba las nociones básicas de Noética Escolástica Aristotélica, que últimamente las tengo un poco oxidadas.

En estas estábamos cuando Sigfried se presenta en mi estudio con pálido semblante.

– ¿Qué te ocurre, buen Sigfried? ¿Has visto un fantasma o han vuelto a subir los tipos de interés?

– Señor… no sé cómo explicárselo. Mejor que venga usted mismo y lo vea.

– Ahora estoy ocupado, dime qué sucede.

– Lo siento, Señor, pero... verá... esto no lo va a creer si no lo ve con sus propios ojos -insiste-.

Yo, que ya me estaba comenzando a asustar, me coloco ante el ordenador y leo en la página de turismo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha:

“Castilla-La Mancha, tierra que universalizó Cervantes…”

¡PLOM!

(dos frascos de sales más tarde…)

– ¿Qué hago en el suelo, Sigfried?

– Se desmayó usted, Señor. Me parece lógico.

– Cancela lo de las vacaciones, Sigfried, nos quedamos en casa.

Aterrado corro a la biblioteca. Saco de su anaquel la edición del Quijote de Francisco Rico preparada por la Real Academia con ocasión del IV Centenario de la obra. Leo la portada: “Don Quijote de la Mancha”, proclama.

Confuso aún consulto también la edición impresa por Juan de San Martín en 1730: “Vida, y Hechos del Ingenioso Cavallero Don Quixote de La Mancha”, asegura.

Yo pensaba que nuestros bienmamados políticos se conformarían con reescribir la historia. ¡Qué ingenuidad! También hay que reescribir la literatura y, si se tercia, la geografía. Cervantes (un centralista vendido a Madrid, sin duda) falseó la realidad en el título de su obra. Don Quijote era de Castilla-La Mancha. Y esa secular omisión hay que enmendarla

Ingeniosos ellos, se empieza por convencer al público (bastante inculto en general, no me lo nieguen) de que Castilla-La Mancha ya existía en tiempos de Cervantes. A continuación se llenan las cinco provincias de molinos y de rutas (ficticias, huelga decirlo) que recorrió el Caballero de la Triste Figura. Acto seguido se organizan carísimos saraos donde airear el asunto ante periodistas, empresarios y políticos del ramo.

Supongo que lo siguiente será eliminar en el texto toda referencia extra-castellanomanchega, para lo cual propongo a nuestros ilustres próceres regionales un par de ideas:

1.- La derrota de D. Quijote a manos del Caballero de la Blanca Luna en la playa de Barcino (Segunda Parte, cap. LXIV) se puede situar, por ejemplo, a orillas del Canal del Trasvase Tajo-Segura, para dejar constancia histórica de lo antiguo y legítimo del mismo.

2.- El vizcaino que acomete a D. Quijote en el capítulo VIII de la primera parte puede transformarse en un exministro albaceteño que diga “Si promesaj arrojaj y votoj sacaj al agua cuán prejto veráj que el gato llevaj” (a fin de cuentas el vizcaino no hablaba tan mal castellano, en comparación con lo que se estilla ahora).

Eso sí, los habitantes de Quintanar de la Orden (Toledo) pueden continuar felices y contentos por aparecer en la historia y levantar en la plaza del pueblo un monumento a ese personaje que Cervantes inmortaliza en el capítulo IV de la primera parte: Su ilustrísimo paisano Juan Haldudo el rico, el vecino del Quintanar… todo un ejemplo para el castellanomanchego de hoy.

El orgullo del pueblo

26 de septiembre de 2006

O todos, o al río

AVISO

LAS IMÁGENES CONTENIDAS EN ESTE POST, ASÍ COMO ALGUNOS TEXTOS, PUEDEN HERIR LA SENSIBILIDAD DE CUALQUIER PERSONA MÍNIMAMENTE NORMAL, CON INDEPENDENCIA DE SEXO, RELIGIÓN, IDEOLOGÍA, FILIACIÓN POLÍTICA O PREFERENCIAS CULINARIAS.

ROGAMOS A LOS LECTORES DE ESTÓMAGO Y MENTE SENSIBLE QUE SE ABSTENGAN DE SU LECTURA Y/O VISIONADO Y VUELVAN POR LA RUECA OTRO DÍA EN QUE SU AUTOR SE ENCUENTRE DE UN HUMOR MENOS COMBATIVO.

EL HACER CASO OMISO DE ESTA ADVERTENCIA NO DA DERECHO A RECLAMACIONES.

GRACIAS.

Dicho lo cual (y el que avisa no es traidor), entremos en materia. Navegando esta mañana por la prensa y blogs variados al respecto del sosiego de los ánimos tras el jaleo de las declaraciones del Papa, me he encontrado con un claro ejemplo de que en este reputísimo país, con la reputísima mierda de gobierno que tenemos y el poder judicial tocándose los cojones a dos manos, a cualquier hijo de su reputísima madre y de quinientos padres desconocidos le está permitido impunemente hacer burla de la manera más denigrante de los sentimientos y creencias de los católicos (y sólo de los católicos). El ejemplo al que me refiero es el siguiente cartel de un festival celebrado en Barcelona esta pasada semana:

¡QUÉ ASCO, POR DIOS!

Repugnante, ¿verdad? El hecho de que las autoridades competentes (¿?) permitan la publicación y difusion de imágenes de este tipo es una omisión grave del artículo 525 del Código Penal, que reza así:

1. Incurrirán en la pena de multa de ocho a doce meses los que, para ofender los sentimientos de los miembros de una confesión religiosa, hagan públicamente, de palabra, por escrito o mediante cualquier tipo de documento, escarnio de sus dogmas, creencias, ritos o ceremonias, o vejen, también públicamente, a quienes los profesan o practican.

Y quien diga que el cartel de marras no tiene la clara intención de hacer escarnio de la fe católica y del cristianismo en general es un mentiroso, un demagogo y un hipócrita. Eso no es libertad de expresión, eso es DELITO. Así de sencillo.

Lo que me pregunto es: ¿Qué ocurriría si la imagen hubiera sido de Mahoma y no de Cristo? Que a estas horas los organizadores y participantes del festival (que por cierto, ¿cuántas subvenciones públicas habrá tenido?) estarían, por obra y gracia de nuestros aliados Mojamé-y-no-me-toques más tiesos que la mojama... o al menos unas cuantas embajadas estarían ardiendo.

Eso sí, como al Papa, a cualquier obispo, cura, monja o católico de a pie se les ocurra dar, en público o en privado, su opinión sobre la homosexualidad... ¡lapidación mediática! ¡inquisidores! ¡fachas! ¡a la sacristía!

¿Pues saben que les digo? Que si la democracia es esto, me cago mil veces en la democracia (a este tipo de "libertad de expresión" sí que se apresuran a llamarlo fascismo los cabrones que nos desgobiernan). Yo tenía entendido que la democracia era, ante todo, diálogo y respeto.

Seguramente a alguno/a de/a mis/as lectores/as no le gusta el post de hoy. Entiendo que el lenguaje empleado dista muchísimo del habitual en mis escritos y el tema es "políticamente incómodo". Lo siento mucho (mentira, no lo siento en absoluto) pero estoy HASTA LOS COJONES DE TANTA PUTA HIPOCRESÍA y no me apetece moderarme. Al contrario, ahora mismo voy a pedirle al cura de mi parroquia que cuelgue en la puerta este otro cartel.

Qué tiempos aquellos

Y que quede claro que esta imagen y los insultos proferidos en este post no son fruto ni de la homofobia, ni del ultraderechismo. Simplemente, como dicen en mi pueblo "O follamos tós o la puta al río" .

21 de septiembre de 2006

Con 408 CV por banda

El de la historia debía ser algo parecido
Al hilo de un comentario a mi artículo anterior hecho por mi vecina Bichillo acerca de esa curiosa afición del tuning (que es algo así como convertir un coche en una feria de pueblo), he rescatado un texto que recibí el otro día por e-paloma mensajera.

Es una historia real, o al menos así la presenta su anónimo autor. Y la voy a copiar aquí textualmente, tal y como me llegó, en lugar de modificarla o elaborar al respecto un texto propio, por tres motivos:

El primero, porque la historia en sí me encantó tal y como está, y quizá al tratar de mejorar su estilo perdiera algo de sabor popular.

El segundo, porque a mi juicio ilustra a la perfección el perfil barriobajero y mostrenco del aficionado medio al tuneo.

Y el tercero, porque me parece tan magistral la actuación (y ulteriores palabras) del protagonista, que a falta de un monumento bien merece que desde La Rueca se pregone su hazaña.

No se la pierdan. Con ella les dejo:

"Resulta que llego el otro día a una terraza de un bar en mi pueblo (Griñón) con el A6, mi mujer y yo. Aparco justo enfrente de las mesas y sillas y al lado de un pedazo de Mercedes 600 SEL V12 con matricula M....NM; o sea, que si no me equivoco es del 1992 más o menos.

Bueno, a lo que vamos, nos sentamos justo enfrente de los dos coches y creo que el dueño era un cincuentón que estaba tomando algo con su mujer a nuestro lado. En esto llega un 206 "ultrastreetrayotunnig" en un color inexplicable y todo reluciente y -lo típico- con las ventanillas bajadas y la música de maxima f.m. a tope y pegando acelerones para que se oyeran sus "maxmegatubarros". Va el tío y aparca en doble fila detrás (en gran parte) del mercedacos y del mío. Se bajan dos pinpines con los pelos despeinados hacia arriba y engominaos hasta el culo, se quedan mirando el Mercedes y mi A6 y se sientan en la mesa de al lado con otros tres colegas que ya estaban en la terraza.

A la que venían a sentarse, el hombre del Mercedes le dice educadamente al chico que le quite el coche, que va a salir. El neng le dice que sí, que ahora mismo; y entre risas con sus amigos comenta por lo bajini que una mierda, que mucho coche pero que le va a tocar esperar un ratito.

Mientras él se regocija con sus amiguitos, los cuales también se partían el culo, el cincuentón del Mercedes, con el coche ya un rato encendido le toca el claxon y le dice que haga el favor de quitárselo. Y el niñato le dice "que te esperes hombreeee, tanta prisa y tanta polla" (palabras textuales) y el crío sigue bebiéndose su caña con los amigos de fondo partiéndose el culo.

Y ahora viene lo bueno:

Ni más ni menosEl tío del mercedes mete marcha atrás, acelera a tope con sus 408 CV que tiene el bicho (si no me equivoco) y le mete al del 206 un estacazo del copón que le empotra toda la puerta del copiloto para adentro medio metro por lo menos. Yo y todos los de allí nos quedamos así, menos el crío del 206 que se quedó blanco. Se abalanzan sobre el viejo todos los chavales y tres o cuatro tíos que estábamos allí les paramos los pies. El dueño del 206 le empieza a gritar al del mercedes que si esta loco, que si tal....

El cincuentón se baja tranquilamente (la mujer ni se menea, se queda sentadita) y le suelta al chaval que “creía que ya se lo había quitado” y que “no había visto el coche”, y le dice lo que para mí es la frase del siglo. Al loro: "MIRA HIJO PARA SER CHULO EN ESTA VIDA HAY QUE TENER COJONES Y DINERO. Y ahora saca los papeles que hacemos el parte; y no te preocupes, que la culpa la he tenido yo, pero tu coche se va ha quedar un mesecito en el taller, un poco más de lo que tú me has hecho esperar a mi".

La gente hasta aplaudía, el niñato no sabía dónde meterse y creo que no va a olvidar esa frase en su vida. Casi le pido un autógrafo al del mercedes, mi héroe… y hasta a la mujer, que ni siquiera hizo gesto de preocupación.

A todo esto decir que el mercedes ni siquiera se abolló."

¡OLÉ!

19 de septiembre de 2006

No era tan tonto

El mío es igualito, pero más sucio
Una de las frases que se me quedaron grabadas durante mi infancia fue la siguiente: “Eres más tonto que Abundio, que vendió el coche para comprar gasolina”.

Ciertamente, a mí el comportamiento de Abundio me parecía totalmente absurdo. Pero es que en la infancia uno tiene sus necesidades cubiertas y puede dedicarse a filosofar cómodamente y al calor de la estufa, como Descartes.

Luego uno crece, acaba la carrera, empieza a trabajar y se compra su primer coche. Al principio no dejas de contemplarlo embelesado por la ventana, mientras todo te parecen facilidades y ventajas: Te vas de vacaciones donde quieres, te evitas esos incómodos trayectos en tren y autobús de tu época de estudiante, viajas oyendo la música que te apetece, e incluso el gasto en carburante se te antoja poca cosa… “No en vano me he comprado un diésel, que 'chupa' poco”, piensas orgulloso. Sí, sabes que además del gasoil el coche lleva otros “pequeños” gastos periódicos en mantenimiento, pero… “La cuestión es que ya tengo coche, ya soy un hombre”, sigues pensando como un pimpín…

Pero, ¡ah, amigo!, cuando el coche cumple su primer año de vida, y a lo largo del segundo, empiezas a percatarte de la realidad. Y te das cuenta de que en dos años, amen de pagar religiosamente las cuotas mensuales; te has gastado más de dos mil euros en el seguro, otros cuatrocientos en cambiar las ruedas, alrededor ciento cincuenta en cada revisión y cambio de aceite y filtros, una media de veinte euros semanales en gasoil, noventa euros de impuesto de circulación. Sin contar con otros gastos como aparcamiento, lavadero, lámparas que se funden… “y espérate que empiece a tener que pasarle la ITV”, te dices temblando.

De todo lo cual deduces que era verdad otra cosa que te decían en la infancia: Que ser adulto es trabajar para ganar lo suficiente como para poder seguir trabajando.

Definitivamente, Abundio no era tan tonto.

18 de septiembre de 2006

Manual para asar sardinas

Sin comentariosA los archipámpanos del Islam no se les escapa ocasión alguna para desatar las iras de sus secuaces contra occidente, utilizando como excusa las más variopintas oportunidades, ya sean unas caricaturas de su profeta o la cita de un texto medieval en un discurso del Papa. (Ya se sabe que cualquier texto fuera de su contexto se puede convertir en un pretexto).

No voy a citar aquí las palabras exactas de Benedicto XVI (para leer el discurso completo, pincha AQUÍ). Quien ya las conozca, podrá darse cuenta de cómo han sido tergiversadas por nuestros amigos los del Corán y las bombas para sus turbios fines, que no son tan turbios, por otra parte, sino bien claros: Conquistar el mundo para el Islam -como manda su profeta- por medio de la yihad o guerra santa. Para lograr eso todo vale. (¡Cuidado con las fiestas de moros y cristianos, que son la próxima excusa!).

Lo peor, pues, no es la salvaje reacción islámica, fundamentalmente porque de los Mohamé-y-no-me-toques se esperan acciones de tal jaez en este caso o en cualquier otro que se les antoje (lo que no hace sino dar la razón a aquel emperador bizantino, Manuel II Paleólogo, citado por el Papa). No, lo pésimo, como señala mi admirado Juan Manuel de Prada en su artículo de hoy (léelo AQUÍ) ha sido la reacción de personajillos varios de nuestro panorama nacional.

El papa no es estoEn primer lugar, la de nuestro particular Payaso de Asuntos Exteriores, el "menistro" Moratinos (o Desatinos), que se ha apresurado a explicarle a sus amigos que el Papa ha pedido perdón. Pues no. El Papa ni hace el oso, ni es un osito mimoso.

Según la declaración hecha pública el pasado sábado por el Secretario de Estado, cardenal Bertone: “El Santo Padre está, por tanto, vivamente disgustado/afligido (dispiaciuto) de que algunos pasajes de su discurso hayan podido sonar como ofensivos a la sensibilidad de los creyentes musulmanes y hayan sido interpretados de un modo que no corresponde en absoluto a su intención”.

Por su parte Benedicto XVI durante el Ángelus de ayer, domingo, aseguró “En este momento deseo solo asegurar que estoy profundamente triste (vivamente rammaricato) por las reacciones suscitadas a raíz de un breve pasaje de mi discurso en la Universidad de Regensburg”. O sea, que son las intrepretaciones torticeras y las reacciones desmesuradas lo que aflige al Papa, no su discurso.

A Moratinos, pues, habría que colgarle frente a los ojos un cartel con esta espléndida frase de Antonio Machado "Si cada español hablase de lo que entiende, y de nada más, habría un gran silencio que podríamos aprovechar para el estudio”.

Eso por un lado, pero por otro tenemos el ruin artículo publicado ayer en El País por un tal Juan Luis Cebrián, a la sazón académico de la lengua y consejero delegado de la Hermandad de Jesús del Gran Poder (Grupo PRISA y Jesús Polanco, en la jerga civil), que en lugar de cargar contra el terrorismo musulmán carga, como siempre, contra la Iglesia Católica, y de paso contra la historia de España.“Sin las Cruzadas y la Inquisición, sin la insidiosa Reconquista ibérica, podríamos -¿quién sabe?- haber asistido al florecimiento de una civilización mediterránea, ecuménica y no sincretista, en la que convivieran diversos legados de la cultura grecolatina”, dice el académico esgarramantas (AQUÍ el artículo completo).

A nuestra caterva de socialistos se les ha olvidado que el Papa Juan Pablo II, en nombre de toda la Iglesia, ya pidió perdón (aquella vez sí) por todo eso que tanto les gusta recordar, en una ceremonia celebrada durante el Jubileo del año 2000 (véase AQUÍ), hecho que recuerdan y reconocen, aun a regañadientes, hasta los propios musulmanes (en ESTA página web).

No, no es propio de nuestros gobernantuchos reconocer con gallardía los aciertos del contrario. Es más útil manipular la historia e inventarse otra que justifique su famosa alianza de civilizaciones, que a su vez no es sino una forma peregrina de justificar su forma de desgobernarnos. Me pregunto si de verdad piensa el académico esgarramantas que sin la Reconquista, España sería ahora diferente en algo a Indonesia; o si Europa, sin la victoria de Lepanto entre otras cosas, no se llamaría ahora “Emiratos Europeos Unidos”.

Sardinas españolas, leña vaticanaPero… qué preguntas más tontas me hago. Estos tipos quieren hacer de España su sardinada particular. Por tanto, crea o no el tal Cebrián sus afirmaciones, la cuestión aquí es aprovechar la trifulca de los moros con el Papa para hacer leña del árbol caído. Estos desgraciados necesitan esa leña para seguir alimentando la hoguera en la que arriman el ascua a su sardina.